Emprender es maternar

Un emprendimiento es mucho más que un plan de negocio, es un propósito que ve la luz y crece… tomando su propio rumbo.

Por Edith Sztychmasjter

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Cintia Vanesa Días irradia energía, curiosidad, magia…Es Licenciada en Ciencias de la Educación con experiencia en Planificación Estratégica y Educación Emocional. Es directora de Plenitud, un centro de educación emocional con orientación teosófica, desde 1988 (www.plenitud.com.ar). Creó TuRemanso, un sitio web de educación, filosofía y cultura (www.turemanso. com.ar). Actualmente elabora estrategias para emprendedores a través de Efecto Bling! Ella hace todo este trabajo con pasión y en esta oportunidad comparte su vida.

 – ¿Qué influencia tuvo la maternidad en tu decisión de emprender?

– Ya era emprendedora desde antes de ser madre, pero no lo sabía. La maternidad vino con una cuota extra de pilas para hacer y crear. Fue sin lugar a dudas la plataforma de lanzamiento para todo lo maravilloso que se gestó después.

– ¿Tuviste mentoras?

– Mi mamá. Ella junto a papá crearon primero una revista y luego una escuela de formación humanística de la nada y cuando la educación emocional no existían como​​ concepto consolidado. Todavía recuerdo que ellos pusieron en la revista (Plenitud): “se permite y agradece la reproducción total o parcial del material, citando la fuente”… así sin quererlo fueron propiciadores del creative common. De ellos aprendí a confiar en que si una hace lo correcto el universo hace lo correcto con una. Aprendí que es agradeciendo y dando como se encuentra el equilibrio y que siempre debe haber un propósito claro que esté más allá del emprendimiento en sí.

– ¿El hecho de ser mujer, te facilitó o dificultó comenzar tu propio proyecto?

– No noté ninguna diferencia al respecto. Pero creo que las mujeres tenemos más facilidad porque de alguna manera emprender es maternar. Un emprendimiento es mucho más que un plan de negocio, es un propósito que ve la luz y crece… tomando su propio rumbo. Hay que ser flexibles y estar siempre en contacto con la intuición. Esa es una buena manera de sobrevivir en un mercado saturado.

​​- ¿Cuál es tu consejo para las mamás que aún no se animan?

​- Ser mamá y emprendedora no es fácil. Uno se siente un poco malabarista, un poco princesa y un poco calabaza. Los chicos nos ven ahí y nos creen disponibles, aunque a veces no lo estemos. Es difícil para ellos y es difícil para nosotros. Pero se puede.

– ¿Qué aprendiste de en todo este tiempo que puedas compartir?

Mi experiencia me dice que es fundamental tener definida nuestra escala de valores, no en el papelito sino en la vida. A diario se nos presentan situaciones en las que se pone a juego esa escala, estar atentas y elegir con inteligencia. Al final del día, si una se siente bien consigo misma significa que honró sus valores. Y creo que es clave:

  • Plantearnos intenciones: nadie es dueño del tiempo, las decisiones o las circunstancias ajenas. Hay que aprender a concientizar eso, las planificaciones que hagamos no pueden estar basadas en las acciones de otros, en ese caso uno plantea intenciones y las va acomodando de acuerdo a cómo se dan las cosas. Tener en claro lo que dependa de nosotras y hacerlo de la mejor manera posible. Relajarnos si las cosas no salen como esperábamos… creo que esto es lo más complicado, en especial cuando tenemos hijos chicos.
  • Simplificar la vida: este es un punto fundamental. Querer hacer mil cosas a la vez es sinónimo de no hacer nada o hacer todo mal. En este caso menos es más. Elegir qué priorizar y qué no y hacerse cargo de esas elecciones.
  • Perdonarnos: si un día nos desbordamos, no rendimos como hubiéramos querido, no anticipamos una reacción, una situación se nos fue de las manos o simplemente estamos bajoneadas… no nos pongamos mal. Nadie es perfecto. Aceptemos que los días malos son parte de la vida y que lo único permanente es el cambio. Respirar profundo, abrazarnos y seguir adelante.
  • Buscar una red de contención: no estamos solas. Es bueno tener siempre una red de contención emocional y también una red de referencia en nuestra área. Tener conversaciones con otras emprendedoras. Generar sinergias entre emprendimientos. Esto nos ayuda a mantener un equilibrio, sentirnos más seguras y motivadas.

– ¿Has logrado un equilibrio entre lo profesional y personal?

– Hay días que siento que sí, y otros que siento que no. Lo que siempre intento es tener en claro para qué emprendo y cuál es mi propósito. Eso me ayuda a conciliar más y estresarme menos.

 

 

 

 

 

 

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