¿Cómo elegir a un socio?

Con entusiasmo y muchas expectativas, basándose en la confianza, muchos emprendedores se asocian sin reflexionar sobre la importancia de esta relación

Por Edith Sztychmasjter

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La necesidad de buscar un socio aparece en diferentes momentos: cuando falta capital,  los  recursos no alcanzan, por afinidad con  amigos o en etapas de crecimiento. También por tradición  recurrimos a incorporar a familiares. No hay una sola razón, identificarla  correctamente, es el primer paso.

Si la causa es financiera, muchas veces es aconsejable recurrir a préstamos o inversionistas.

Si no estamos dispuestos a delegar, no es el momento de compartir riesgos y aceptar nuevas estrategias, frente a una demanda  alta de trabajo, lo más aconsejable es tomar un empleado y no un socio.

En Argentina las empresas familiares representan el 75%  de las unidades económicas (IAE Business School) y es común armar el equipo de trabajo con amigos o familiares, dónde la confianza  o afinidad es el único sostén. ¿Son ellos los socios más adecuados? ¿Se comparten los objetivos e intereses de una  manera profesional?

Para elegir los socios hay que invertir tiempo y reflexionar. Muchos dicen que formar una sociedad es como casarse…para toda la vida. La decisión acertada es un impulso para el negocio, significa también más ventas, de lo contrario puede ocasionar disputas y muchos inconvenientes.

Para encontrar el socio adecuado es necesario “Compartir visión, pasión y valores. Hay que esforzarse por conocer bien a aquella persona que queremos que forme parte del proyecto. No se trata de encontrar a alguien que nos simpatice o nos parezca agradable, sino de saber que estás en sintonía con ella y que su filosofía empresarial se corresponde con la tuya” redacta María Sánchez en muypymes.com (1).

Hay otras cualidades a considerar en la  elección del socio para poder realizar un análisis amplio y efectivo. Ellas son:

  • Complementariedad, habilidades diferentes para poder formar un equipo motivado y productivo. También en necesario definir los roles y el nivel de  participación de cada uno.
  • Comunicación: fluida, clara y sincera.
  • Formalidad y legalidad: Necesidad de firmar un acuerdo por escrito para adelantarse a situaciones futuras, que en el momento de empezar y con tanto entusiasmo no se tienen en cuenta.
  • Trabajar por objetivos planteados y ante nuevos desafíos repartir las responsabilidades.
  • Reformular: “En las sociedades la flexibilidad es una gran amiga. Poder plantearse metas a corto, mediano y largo plazo y detenerse para ver su evolución es algo fundamental para la salud de una sociedad. Corregir el camino cuando aún estamos a tiempo, conversar lo que haya que conversar antes de llegar al final de la ruta” comenta Cintia Dias en su post de Efecto Bling (2).

Asociarse permite hacer crecer el proyecto o el emprendimiento. Aunque no hay una  fórmula que garantice el éxito o  el socio ideal, reflexionar sobre ciertas cuestiones y tomarse tiempo para decidirlo auguran buenos resultados. Ser socios en muchos casos potencia la amistad y  es posible cuidar  la relación, sobre todo manejándose con  profesionalismo y autenticidad.

 

 

 

 

 

  1. http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/hay-un-guru-en-mi-sopa/2012/04/17/necesito-un-socio-consejos-para-elegir.html

http://efectobling.com/2013/05/socios-si-o-no/

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